Se tiene contemplado que la Fundación Manuel Mejía, en Chinchiná, sea el sitio en el que se hospeden y aíslen a los campesinos que resulten contagiados por COVID durante la recolección. A la fecha, hay 14 personas contagiadas por COVID-19 en la zona rural de Manizales y esta medida apunta a proteger a los campesinos y evitar que el número de casos se acelere.

Carlos Mario Marín Correa, alcalde de Manizales, en compañía de diferentes alcaldes del departamento y de los directores de la Federación Nacional de Cafeteros, la Dirección Territorial de Salud de Caldas y la Secretaría de Agricultura de Caldas, se reunieron hoy en la Fundación Manuel Mejía, de Chinchiná, para analizar la posibilidad de que este centro sea utilizado como sitio de aislamiento preventivo para las personas que llegarán a los municipios de la zona centro sur a recoger la cosecha cafetera que iniciará en agosto y finalizará en octubre.

Carlomán Londoño Llano, director de la Unidad de Desarrollo Rural de Manizales, expresó: “aquellas personas que llegan de diferentes partes del país y que por alguna razón puedan estar contagiadas, en el ejercicio de la actividad de la cosecha contarán con un sitio seguro para aislarse mientras pasan el proceso de la enfermedad”.

La conclusión final del ejercicio fue que la Dirección Territorial de Salud de Caldas analizará la posibilidad y presentará a la mesa técnica de esta reunión una propuesta para que este sitio reúna las condiciones de viabilidad técnica, y para que sea utilizado como lugar de aislamiento preventivo por las personas contagiadas de la COVID-19 que recogen la cosecha cafetera.

Se tendrán tres picos de cosechas: agosto, septiembre y octubre. Este proceso requerirá cerca de 7.000 recolectores de café. En este momento se cuenta con 5.000 recolectores, entre propietarios, familiares de propietarios y vecinos de las veredas. Manizales necesitará cerca de 2.000 recolectores externos y muchos de ellos provienen de Tolima, Cauca y Antioquia.